
vida efímera...
aparcando el vehículo, antes de verano, me llevé una agradable sorpresa cuando unas casas abandonadas y medio derruidas cobraron luz y color. algunos plentziarras entraron, pintaron y llamaron a los cuatro vientos: gora plentziako gaztetxea!
suerte les desee cuando llevaba a june a merendar donde sus aitites.
hoy, también llevando a june a merendar, y también buscando un sitio para dejar el coche me encuentro con muros grises y cemento en las ventanas, lemas entrecortado y silencio.
será esto lo que le espera a kukutza?
es esto hacer país?
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